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Un bono de $ 5.000 para jubilados con gusto a poco

Alberto Fernández bono 5000

El presidente Alberto Fernández anunció ayer un bono de $5.000 para jubilados y pensionados a cobrar en el mes de agosto. Un pago extra que tiene gusto a poco a un sector de nuestra sociedad históricamente golpeado por todas las gestiones de todos los colores políticos.

Este anuncio realizado en un contexto eleccionario, la realidad muestra que las jubilaciones se fueron erosionando por la inflación y la pérdida del poder adquisitivo del salario. Aún con el bono de $5000, un jubilado de la mínima necesitará dos haberes y medio para cubrir sus necesidades básicas en agosto.

Jubilación mínima en agusto con bono extra de $5.000 incluida: $28.000

Hagamos un ejercicio para entender que, si bien es muy bueno que se les de un bono de $5.000 a los jubilados y pensionados, haciendo una comparación con un alquiler promedio de un departamento de 1 dormitorio en Bahía Blanca, según las ofertas publicadas en el reconocido sitio Bahía Blanca Propiedades, se estima en $12.300.

Una Canasta Básica de Jubilados era de $64.039 en abril. Ajustándola por un 7% de inflación acumulada estimada entre mayo y junio, esa cifra alcanza los $68.500. Es decir, un jubilado que recibe la mínima debería obtener al menos $40.400 extra de otras fuentes de ingresos para poder subsistir por sí solo.

La Defensoría de la Tercera Edad, a cargo de elaborar esa Canasta, advertía que ocho de cada 10 adultos mayores no llegaba a cubrir sus necesidades básicas, y que incluso quienes percibían dos haberes -jubilación y pensión- no llegaban a cubrir completamente los valores de ese conjunto de bienes y servicios, que incluyen un alquiler, alimentos, medicamentos, gastos de limpieza, recreación, servicios, vestimenta y transporte.

“El último anuncio del bono de $5000 ratifica que en la Argentina existe un apartheid etario y que el Gobierno argentino reemplaza derechos por limosna”, señala Eugenio Semino, defensor del Pueblo de la Tercera Edad.

El especialista asegura que es una “política transversal de las sucesivas administraciones” y que en el período 2018-2019, con el anterior gobierno, los haberes perdieron 20 puntos con respecto a la inflación. “El actual Presidente se había comprometido a recomponer esto y decía que el instrumento era dejar de pagar intereses de las Leliq, que seguimos pagando”, señala.

“En 2020, con aumentos por decreto, siguieron perdiendo, y en 2021 en el primer semestre también: hubo un bono de $1500 en abril y mayo, $50 por día con los que los jubilados no pudieron ni adquirir un alfajor”, sentencia.

Y concluye: “Más de 8 millones de adultos mayores hoy viven un “drama humanitario”: cuatro de cada 10 no recibieron la segunda dosis de la vacuna y representan el 83% de los 100.000 fallecidos por Covid-19″.