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Monogamia, ¿seguís viva?

Gisela Ramos, monogamia

Suelo ser muy observadora de mi vida y qué hago con ella, como también de situaciones y comportamientos de los demás…

En medio de esa exploración me encuentro con muchas parejas, algunas felices, otras no tanto, aunque no es tema en cuestión; y un gran porcentaje de estas personas al menos una vez estuvo con alguien además de su pareja, paralelamente. Y Aquí me voy a detener por un momento.

Claramente no soy ejemplo de nada menos en relaciones de pareja estable (hace más de 3 años que estoy sola, aclaro por sí pica alguien)… pero si puedo ver que los tiempos cambiaron, dándonos la posibilidad de vivir de otra manera, de sentir sin fronteras, sin esquemas impuestos por otros. Tiempos donde también decidimos no solo con quién estar sino qué relación queremos tener, armando de a dos o quizá de a tres…

Bueno, bueno, vamos despacio, sí?

Los nuevos tiempos nos muestran que ya no hay juez o cura que nos indique nuestros derechos y obligaciones dentro de una relación. Hoy los contratos los podemos definir nosotros mismos y esto por un lado nos genera autonomía y libertad pero por otro nos lleva a tener que respondernos preguntas que quizá nunca nos hemos tomado el tiempo de analizar en profundidad.

¿Qué es la traición? ¿Qué implica para mi la fidelidad? ¿Qué concepción tengo del sexo? ¿y el amor? ¿Considero al sexo sí o sí asociado al amor? ¿Creo que se puede amar a más de una persona a la vez? ¿Cuál es el límite de ese contrato sexual de la pareja?

Tranqui, que no te explote el coco …

Te propongo echarle una miradita al concepto de TRAICIÓN!. Mirá, si lo pensas bien, la infidelidad está tan satanizada socialmente, que muchas veces, podemos tolerar infinidad de situaciones injustas pero que al sostenerse la exclusividad sexual sentimos que entonces vale.

¿Por qué, entonces, lo sexual es el límite a la tolerancia dentro de un montón de otros sufrimientos en una relación?

Le damos a la INFIDELIDAD un lugar especial dentro de la jerarquía de faltas sin analizar que en ciertas ocasiones, la traición viene en muchas formas y la traición sexual es sólo una de ellas. Vemos muchas parejas sosteniendo vínculos “fieles” pero que se traicionan cada día de diversas formas. Y no siempre el “tercero” es una persona con la que se mantiene relaciones sexuales, también puede ser el trabajo, el bingo, etc.

Por otro lado, escucho incesantemente decir que: – solo fue un beso, no hubo sexo, un chat nada mas, etc. Por aquí nuevamente la sexualidad marca el límite.

Volviendo a las formas de relacionarnos, ¿qué es una pareja? Será también una construcción social?. 

Natalia Barrera, Coach y creadora de “Alquimia Femenina” nos habla acerca de la pareja como PAR, dos partes que se vinculan entre sí para formar una unidad , ese PAR que se une simbólicamente por AMOR. Está claro que en la actualidad, las parejas quieren libertad y espacio; ya no es preponderante cazarnos porque en parte comprendimos que en la pareja es prioridad AMAR, porque sino al final somos esclavos por amor y nos cortamos las alas por él. La idea es aprender a AMAR como vehículo hacia darnos libertad.-

En este punto, me pregunto si dentro de ese amor no cabe la posibilidad de acordar una relación a medida, una donde las partes decidan abiertamente lo que cada una quiere respecto a la relación y de qué manera irá evolucionando el vínculo con el tiempo, es decir, se irá re-pactando.

Sin dudas lo importante en esta construcción es el autoconocimiento, el consentimiento y la honestidad. El reto está en poder tener el tipo de relación que nos cierre de acuerdo a nuestras creencias, nuestros valores y deseos.

Explorar, cuestionarnos y cuestionar, nos abre puertas a vivir otras maneras de relacionarnos, ojo que también demanda coraje para mostrar nuestras contradicciones. A veces es tan simple como decir: – “Entiendo que puedas desear o fantasear con otra persona más allá de la pareja, pero me da pánico perderte”, por ejemplo. Dialogar y comprender que el otro no es de mi propiedad sino alguien libre con quien decido tener un vínculo. 

Para ir finalizando el temita, algunas cuestiones para subrayar ( según especialistas, claro):


– La pareja tiene que estar sólida, porque abrir cualquier relación no es algo que se hace en momentos de crisis.

– Es para los dos lados igual.

– Van a emerger preguntas acerca de si se cuentan o no se cuentan, si lo van a hacer juntos o separados, etc.

– Y, sobre todo, y lo más importante: el cuidado y la prevención de embarazos y de infecciones de transmisión sexual.

En lo que decidan hacer, es clave entender que en términos de RELACIÓN, no se trata de “hacer lo que queremos”, sino más bien hacer lo pactado. Todo lazo, unión o como lo denominen, tiene límites y toda LIBERTAD trae responsabilidad.

Chin pum…. ¡GRACIAS PORTAL BAHIENSE por el espacio!