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¿Existe un truco “ultra secreto” para vender por Facebook e Instagram?

Emprendedores Bahía Blanca

Si sos emprendedor o emprendedora que recién está empezando en el mundo de la publicidad digital para vender tus productos o tus servicios, es muy pero muy habitual cometer errores que te van a costar tiempo y plata.

Desde que el alcance orgánico ha “desaparecido” con el cambio de algoritmo de la plataforma de Facebook ya hace unos cuantos años, hacer publicidad en Facebook es una necesidad.

Si no hacés publicidad no significa que no vayas a vender. Eso es un mito. Te va a costar mucho más, eso sí.

Seguramente publicás en Marketplace de Bahía Blanca, en grupos de compra y venta de Bahía Blanca, en tu fan page, compartís en los productos en tu propio perfil personal para que lo vean tus amigos, entre otras tantas maneras de difundir tus productos o servicios. Y eso está muy bien porque da resultados. Quizás más lentos, pero da resultado.

Ahora bien, con publicidad te asegurás que más gente que no te conoce, te conozca valga la redundancia.

Nadie nace sabiendo

Cuando empecé en este mundo de la publicidad digital me mandé un montón de cag#das. Perdí plata. Perdí tiempo. Por ahí vos estás pasando por la misma fase.

El error más grave fue pensar en sumar más seguidores, fans en todas las redes, pensar tanto en los productos y servicios que vendía en vez de pensar en las personas a las que les quería vender.

Facebook era nuevo y necesitaba entenderlo. Dediqué más tiempo a entender cómo funcionaba la plataforma de anuncios de Facebook –también la de Google que en aquel momento se llamaba “Adwords”-, dediqué tiempo a hacer la mejor segmentación posible sin buenos resultados.

Qué pasaba si mi público era perfecto. La reacción clásica era pensar que Facebook no servía para vender. Nada más alejado de la realidad. Pero, si “técnicamente” estaba haciendo las cosas bien, ¿por qué no vendía con las publicidades?

El problema estaba en cómo presentaba el contenido. Porque esto lo tenés que tener muy en claro, podés hacer una buena segmentación de tu público (datos demográficos, ubicación, intereses, etcétera), pero si no le llamás la atención va a pasar desapercibido. No me ponía en la mente del cliente, y eso es un gran error.

Es entendible que, siendo emprendedor, no puedas ocuparte de todo. Tenés una vida, una familia, hijos de los cuales ocuparte además del emprendimiento en sí. Y si, además, sos creadora o creador de los productos que vendes (los confeccionás vos mismo) no te da el tiempo para hacer una linda imagen de diseño o grabar un lindo video con calidad y ponerte en la cabeza del cliente potencial al redactar el texto de tu publicación.

Lamentablemente, quizás estes en la fase de que no podés pagar a alguien que lo haga por vos. Y de ahí es sumamente importante un plan, una calendarización de actividades o una estrategia para organizarte. Sino explotás.

Lo humano es importante

Algo que hay que entender al momento de vender productos o servicios es que detrás de cada celular o de cada pantalla de computadora hay un ser humano. Hay una persona.

¿Qué quiero decirte con esto? Que el truco “ultra secreto” es pensar en los clientes.

Hoy nos manejamos con publicidad en Facebook, publicidad en Google, publicidad en Youtube, LinkedIN, Twitter, Pinterest o donde fuere. Está bien conocer cada plataforma y cada red social. Pero no tenés que olvidarte que quizás mañana esas redes dejen de existir, pero quienes quedan siempre son las personas.

Conocés a tu público. Conocés a tus clientes. ¿Qué piensan? ¿Qué “problema” o necesidad le resolvés al ofrecerle tu producto o tu servicio? ¿Qué gustos tienen? No te enfoques tanto en tus productos, sino en lo que quieren tus clientes.

Un video, pensalo en cómo le gustaría a tu cliente. Una imagen pensala en qué le generaría a tu cliente. Un texto hacelo en base a cómo resolver una necesidad de tu cliente.

Conclusión con un ejemplo concreto de mi propia experiencia

Te doy un ejemplo que sirve para cualquier tipo de emprendimiento. Trabajé un tiempo asesorando a inmobiliarias chicas de Buenos Aires. Cuando les pregunté sobre las redes sociales, la respuesta siempre era: “no funcionan para las inmobiliarias“.

Si vos hacés el ejercicio de espiar cualquier página de Facebook de cualquier inmobiliaria de Bahía Blanca, vas a ver que las publicaciones son: “Departamento en alquiler 2 dormitorios, descripción y fotos”, “Terreno en venta servicios instalados y fotos”, Casa 2 dormitorios en venta, descripción y fotos”.

¿Está mal este tipo de publicaciones basadas únicamente en el producto que ofrecen? NO, no está mal.

¿Está mal que este tipo de publicaciones sea el 100% de su contenido? SI, esta mal.

Si vos tenés un departamento de 1 dormitorio para alquilar. Pensa a quién le podés alquilar ese departamento. Podés segmentar la publicidad para personas solteras, jóvenes universitarios, jóvenes que por primera vez se mudan solos, entre otras tantas variantes.

Podés hacer publicaciones que se basen en el producto, como dije arriba. Pero también tenés que ponerte en la mente de esas personas, escribir un texto sobre la experiencia de mudarte por primera vez, ponerte en su cabeza, apelar a esas emociones por ejemplo. No basarse solo en el producto que vendés, en este caso alquileres y/o venta de inmuebles

En resumen, todo lo que hagamos para vender, tiene que ser para satisfacer necesidades de tus clientes. Tu producto pasa a un plano menos importante en redes sociales con respecto al cliente. Y eso tenelo bien en claro cuando vendas tus productos y hagas publicidad para darte a conocer.

Algo que podrías implementar: contenido “educativo”

Si te das una vuelta por los perfiles de emprendedores de #BahíaBlanca vas a poder notar que la mayoría hace prácticamente lo mismo. Cuesta diferenciar entre unos y otros, salvo por la “indebida visual” (marca, logo, etcétera). 

Me refiero específicamente al contenido o a la presentación de ese contenido centrándose en el producto y su descripción. No está mal eso. Está mal que el 100% de tu contenido sea así. Ya dije eso. Pero lo repito.

Por qué no les ayudás a entender un poco más de tu producto centrándote en lo que el cliente quiere saber.

Sí, antes tenés que hacer una investigación de lo que le gusta a tus clientes, de sus dudas, sus preguntas frecuentes. Nadie dijo que vender por internet sea fácil. Necesitás ponerle un poco de trabajo, más allá del trabajo que te cueste hacer el producto o servicio al que te dedicás.

Sé que probablemente no te de el tiempo porque tenés una vida, más allá del emprendimiento que estés llevando adelante.

Te voy a dar unos ejemplos concretos, sin dar nombres.  Perfiles en Instagram que venden ropa. O en el Marketplace de Bahía Blanca.Describen el producto o la prenda. Sí, es interesante saber talles disponibles, precios y etcétera.

Pero también es importante que los “eduques” sobre cómo se cuida el producto. Por ejemplo, una remera de algodón. Explicales el proceso de cómo lavarlo para que dure más la prenda, que si bien es de buena calidad, tienen que tener algunos tips o consejos para cuidarlas.

Si la prenda es de buena calidad, ayúdalos a diferenciar esa prenda de buena calidad en comparación con las de mala calidad. ¿Cómo se dan cuenta que son de buena calidad? Y ahí vos te lucís hablando o escribiendo de lo que sabés.

Lo importante es demostrar que sabés de lo que hablás. Les das confianza y seguro se van a acordar de vos cuando tengan en mente comprar productos que vendés. 

Este es un ejemplo concreto que se puede trasladar a TODO TIPO DE RUBROS.