El Teatro Municipal volvió a abrir sus puertas

Héctor Gay en el Teatro Municipal

Pasaron casi 950 días desde que se tomó la decisión política de cerrar el Teatro Municipal porque era inseguro. Se dejó pasar muchos años sin realizarse trabajos de base, según una auditoría o estudio realizado por profesionales de la UTN.

Con los antecedentes del Banco Nación en nuestra ciudad obligaron a tomar esa decisión y así comenzaron los trabajos que demandaron una inversión de 62 millones de pesos, de los cuales el municipio aportó 30 millones y la Provincia debería aportar el resto.

Pero esa historia anoche quedó atrás. Con la obra Elena Roger & Escalandrum, nuestro símbolo cultural máximo volvió a tener actividad, con invitados especiales y la presencia del intendente municipal Héctor Gay quien se mostró muy emocionado en su discurso.

El discurso de Héctor Gay

En varias oportunidades he tenido la posibilidad de estar en este mismo lugar participando de charlas, encuentros, reuniones, y es especial. Sin embargo, debo confesarles que la sensación que siento en este momento la he tenido muy pocas veces en mi vida.

Agradecerle a las instituciones y los organismos que fueron participes necesarios de la puesta en valor y permitieron que estos trabajos sean posibles.

A cada uno de los empleados que ha trabajado con un compromiso y un sentido de pertenencia intachable para que hoy podamos estar juntos disfrutando de nuestro símbolo cultural. Y fundamentalmente a los bahienses, por valorar y acompañar la propuesta para modernizar uno de los edificios más valiosos que hacen al patrimonio de nuestra ciudad.

Desde sus inicios el Teatro Municipal estuvo ligado a varios factores, aunque hay uno que debemos destacar: la decisión política.

En 1909 Jorge Moore asumió el compromiso de construir el teatro y compró las tierras para su emplazamiento y fue Valentín Vergara el responsable de concretar la obra y recaudar los fondos para financiarla. Lo de hoy no hace más que ratificar que detrás de cada paso que hemos dado a lo largo de la historia hubo convicción, compromiso y fundamentalmente la decisión política de hacerlo.