Cayó el consumo de carne. El peor en 100 años

Consumo de carne Argentina

Bajó considreablemente el consumo de carne durante abril, siendo el menor nivel de consumo en 100 años. Según calculó la CICCRA, 42,5 kilos por habitante y acusó al gobierno de esconder los números para no ser criticados.

Según el relevamiento de datos de las faenas de establecimientos testigos que realiza Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) mensualmente, la faena de animales ha sido 4,9% inferior a la de marzo y 18,5% menor a la de abril de 2020.

El titular de esta Cámara –Miguel Schiarriti– fue bastante duro con el gobierno al acusarlos de ocultar los datos como si esto les permitiese al gobierno de Alberto Fernández ocultar una realidad que ya es palpable.

Schiaritti consideró que “esconder información genera incertidumbre en el productor ganadero, que cuando decide retener o no una ternera para madre, necesita tres años para ver el fruto de esa decisión. Las amenazas y la distorsión de la realidad a través del ocultamiento de datos de faena, desorienta la toma de decisiones”.

En abril de 2021, según las estimaciones de CICCRA se habrían faenado 1073 millones de cabezas de hacienda vacuna. Así, al considerar el primer cuatrimestre de 2021, la producción de carne vacuna habría ascendido a 952 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h) y registraría una caída de 3,9% interanual. En tanto, al considerar el número de días laborables, la producción de carne habría sido 8,8% inferior a la de los primeros cuatro meses de 2020.

En abril la producción de carne vacuna habría totalizado 242,7 mil toneladas de res con hueso. Considerando que las exportaciones se hayan sostenido en torno a las 70 mil toneladas la absorción del mercado doméstico habría sido equivalente a 172,7 mil toneladas.

De esta forma, el consumo aparente por habitante habría llegado a 45,2 kg/año, un nivel 12,0% inferior al de un año atrás. Y contrariamente a lo que se viene planteando públicamente, 90% de la caída estuvo explicada por la retracción del nivel de faena y producción.

“La continua retracción del poder adquisitivo de las familias y el mayor nivel de desocupación observados en los últimos tres años, contribuyeron también a explicar la disminución de la demanda interna de carne vacuna y la mayor demanda de carnes alternativas”, evaluó Schiaritti.