El IFE ayudó a casi 9 millones de argentinos

El Gobierno Nacional creó el Ingreso Familiar de Emergencia que, según sus datos, permitió ayudar a casi 9 millones de argentinos y argentinas de entre 18 y 65 años que no tienen un ingreso estable.

De ese total, el 61,7% son trabajadores/as informales o están desocupados; 2,4 millones perciben la Asignación Universal por Hijo (AUH) o por Embarazo (AUE); 0,7 millones (7,8%) son monotributistas de las categorías A, B o monotributo social; 0,18 millones (2,1%) son trabajadores/as de casas particulares y 0,12 millones (1,4%) son titulares de PROGRESAR.

Distribución geográfica y social

Si bien el IFE llega, en promedio, a un 19,5% de la población total del país, al analizar su alcance en las distintas provincias se observa una marcada focalización en aquellas que presentan los indicadores sociales con mayor situación de vulnerabilidad. 

Si se desagrega la cantidad de beneficios liquidados en relación a su población, las provincias del Noreste (23,1% a 28,9%) y Noroeste (22,1% a 28,6%) son las que mayor cantidad proporcional recibieron; estos indicadores reflejan la desigualdad regional al interior del país. Por su parte, las provincias de la Patagonia (12,5% a 16,8%) y CABA (11,9%) son la contracara, ya que poseen una proporción relativa de beneficios sustancialmente menor al promedio país.

Cifras similares se observan al relacionar los/as beneficiaros/as del IFE en cuanto a la población económicamente activa (PEA) de cada provincia: las del Noreste (55,3% a 80,1%) y Noroeste (52,9% a 71,0%) son las que presentan valores por encima del promedio nacional (44,0%), mientras que las Patagónicas (29,6% a 42,2%) y CABA (23,2%) se encuentran considerablemente por debajo.

Acerca de la inserción laboral en relación de dependencia de las/os beneficiarias/os en la Argentina, de febrero de 2019 a enero de 2020, solo 826.195 personas (9,3%) tuvieron trabajo registrado al menos un mes y percibieron, en promedio, una remuneración de 13.046 pesos durante cuatro meses.